jueves, 21 de julio de 2011

Una Historia Sobre Décimo

7:00 a.m. -Me encuentro en el colegio Don Bosco, en el aula de clase de décimo grado. Son las 7:00 a.m. y el profe Gabo está revisando uniformes. Muchos están discutiendo a causa de las reglas. Otros, están inmersos en sus conversaciones matutinas, actualizándose de miles de cosas que han pasado, que recuerdan también; tan solo un par de personas guardan silencio, tal vez es porque tienen sueño, sus rostros reflejan una mala o corta noche.

7:05 a.m. -Gabo aun sigue llamando a lista y justo entonces entra al salón quien está siendo nombrada, Gabriel le pide que le enseñe sus medias para saber si tienen el largo requerido por el colegio, ella, en un fallido intento por disimular sus medias tobilleras, sube la bota de su sudadera de forma lenta, muy lenta, lo cual hace que todos al unisono desaten su risa ya que todos les pareció gracioso, argumentando que fue muy ''sexy''. Se aproxima la prueba saber de quimica, unos pocos toman la iniciativa de organizar los pupitres en hileras, los demàs los siguen. Ahora, hay unos cuantos concentrados en sus cuadernos, repasando todo lo visto; los demás siguen aun en sus conversaciones matutinas que conforma avanza el tiempo parecen hacerse mas interezantes. A mi lado izquierdo se encuentra un pequeño grupo de hombres riendo fuerte y alegremente. A mi espalda y en diagonal, dos jovencitas, que aunque no rien hablan en exceso fuerte, sus voces son distintas pero igual de fastidiosas, una gangosa, la otra chillona, ambas exasperantes.

7:22 a.m. -Hace su aparición en la puerta el coordinador académico con su tan habitual rostro serio, solicita la salida de quienes no han presentado excusa de su inasistencia a preicfes; afortunadamente la voz chillona se encuentra en ese grupo y la voz gangosa no tiene mas remedio que quedarse callada e irse para atrás. Todos los solicitados por el coordinador traían su excusa, así que no tuvieron mayor problema y regresaron rapido.... Ahora, ha entrado el profesor de quimica con los exámenes en su mano. Hace entrega a la profesora encargada, a la cual casi nadie saludó en cuanto entró, ya que estaban sumamente concentrados en sus conversaciones; entonces, comienza el proceso de organización. Afuera, han enviado a aquellos que destacan en el area, se oye la queja de muchos ante este acto, al parecer, han arruinado su intento de copia. Mientras la profesora se encuentra afuera repartiendo las hojas, una compañera se para de su pupitre, dirigiendose al escritorio de los profesores, al sacar el cajon pequeño lo saca por completo y lo deja caer al suelo, como es tipico, todos sin excepción alguna se rien y burlan de ella, y como es normal en ella, su rostro se hace victima de su sangre y se pone en extremo rojizo, haciendo notar su vergüenza.

Ahora nos entregan las hojas de respuesta, todos aguardamos pacientes. Es hora de que guarde mi cuaderno.

8:15 a.m. -He terminado mi evaluacion y puedo continuar. Somos pocos los que hemos terminado, tal vez tres o cuatro. Nuestra profesora nos cuenta sus recuerdos de colegio, varios prestamos atencion a lo que dice, tal vez mas atencion de la que le dan -los que no han terminado- a la evaluación . Sigue hablando, parece no cansarse... Al fin ha guardado silencio, ahora todos parecen mas concentrados. Doy un vistazo mas profundo y descubro a algunos que pareciera que les hubieran entregado un examen en algun idioma desconocido, sus hojas de respuesta están casi vacías, y sus ojos fijos en su hoja intentan descifrar las claves, al parecer, sin ningun fruto... Sigue el silencio y quien tengo a mi lado izquierdo retuerce sus manos haciendo tronar sus dedos, tal vez victima de la desesperacion, y diagonal, una joven golpea su esfero contra la tabla de su pupitre con impaciencia... Varios intentan hacer copia, unos con discimuladas señas, otros, tan descaradamente que me pregunto cómo la profesora no se habrá percatado de esto.... Se empiezan a oír mas voces, ya varios mas han finalizado y empiezan a cuestionarse sobre como ha sido su suerte en la prueba. Varios caminan de un lado a otro por el salón, siguen hablando...

Ha sonado el timbre y la profesora se ha marchado con las pruebas, quienes estaban afuera comienzan a ingresar lentamente arrastrando sus pupitres. Se han formado grupitos de amigos que siguen hablando incesantes, ahora hay un tema mas en sus conversaciones: La evaluación. Tres hombres hiperactivos juegan y cantan, no se quedan quietos, otro, duerme un poco sobre su escritorio y el otro, tan solo observa a los demás...

8:38 a.m. -Ha llegado el profe de quimica, una nube de estudiantes se avecinan a su escritorio pero tan rapido como han llegado él los ha hecho desaparecer de su alrededor. Para mi sorpresa soy llamada por su habitual fuerte tono de voz... He vuelto, tan solo habia sido un pequeño error. A mi lado una jovencita disfruta a escondidas y con disimulo unas Mini-Chips, me ofrece amablemente unas cuantas, no puedo negarme... Los mismos hombres hiperactivos ahora juegan con una pelota de hicopor, tambien cargan un Tennis marca Nike, aun no pueden quedarse quietos... Ahora la dueña del zapato empieza a preguntar por el; sentada en el suelo busca bajo los pupitres con su mirada, sin poder encontrarlo empieza a cuestionar a sus posibles sospechosos, entre risas y amenazas en chiste, sigue buscando y preguntando por su zapato, sus amigas se ríen; unos minutos después ella se acerca al profesor y en tono infantil pronuncia su nombre iniciando a dar su queja, justo en ese momento, quienes tenían el zapato lo devuelven a su espalda, no era ninguno de los que ella pensaba.

8:55 a.m. -Ya todos están calmados, quienes jugaban con la pelota han formado un grupito de conversación, ellos están frente a mi, a mi izquierda y a mi derecha hay dos grupos de mujeres, hablan mucho. Lo unico que se escucha en el salon es un zumbido de tantas voces, de vez en cuando una palabrota a la que le dan un mayor tono de voz sin esfuerzo. También, a mi izquierda, las chiquitas del salon rien, mientras una de ellas canta chillòn y desafinado. Son las 0902 am, las cosas no cambian y me han solicitado para algo que desconozco... Fin de la observación

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Jajajajaja que salvaje!

Dave Rasa dijo...

jaja muy chevere! hmm me parece haberlo leído antes y me sigue gustando...

Christian Sarmieento dijo...

No me canso de impresionarme cada vez que te leo, es admirable la manera tan suave como involucras al lector en tus historias, es muy gráfico y divertidas tus observaciones; Sólo estoy esperando a que decidas escribir tu libro para ser el primero en comprarlos...