lunes, 21 de noviembre de 2011

Innocence

En sus ojos, después de que me besaba, veía tantas cosas bonitas...
Tanta dulzura, tanta sinceridad
Tanta entrega en cada beso me elevaba hacia el cielo,
En sus labios encontraba mi felicidad
y sus manos sobre mi rostro me llenaban de paz...

No quería dejarlo, y deseaba con todo mi ser que ese momento fuera eterno
Cada suspiro, casi inaudible, que se escapaba de su boca
me llenaba de ternura infinita y de un fuego intenso que me consumía por dentro,
Cada una de mis terminaciones nerviosas despertaban
y sentía cómo una oleada de vida recorría mi ser...

Sus brazos fuertes, y suaves al mismo tiempo, cálidos a mi al rededor me llenaban de seguridad
Me sentía perfecta en medio de ellos...
Entonces, pude darme cuenta de que dejarlo ya no sería fácil;
Que arrancarlo de el lugar donde está sería toda una lucha... una dolorosa lucha...
Pero al escuchar su voz que decía lo que él sentía por mi,
Sentí que, sencillamente, no quería dejarlo...

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