Te extraño, te pienso, ya no hago más que sentirte en la distancia,
mi corazón palpita por ti sin tenerte aun;
Mas es una latido agonizante, porque sé que estoy sola...
Sin ti, sin tu amor, sin tus besos que aun no me he atrevido a soñar
para no acrecentar la ilusión de tenerte y con ella el dolor de tu indiferencia.
Sola, con el recuerdo de tus abrazos, tan cálidos;
la imagen vívida de aquellos momentos en que me sentía tan perfecta en medio de ellos
como si hubieran sido diseñados para mi...
Sola, con el romance de tus palabras, tan dulces y hechizantes, que tantas veces pronunciaste;
aquellas palabras que me enamoraron, y tu no percibiste cómo ganabas mi corazón con cada una de ellas...
Sola, divagando por el mundo que creaste para mi...
¡Cuanta perfección!, qué maravillosa obra diseñaste para mi;
hoy y todas las noches estoy aquí, en Raalia, esperando en mi castillo de caramelo...
Algunas veces paciente, otras al borde del desespero,
anhelando el momento de la llegada de mi caballero, aquel al que tu mismo le diste nombre,
esperando por Tigre Blanco, mi valiente héroe, mi príncipe soñado...
Me pregunto cómo pusiste en él cada una de las cualidades que yo en algún momento había idealizado,
no se cómo ni porqué, pero tu le diste vida a mis sueños...
Y hoy, hoy mas que nunca, anhelo subir el yelmo de Tigre Blanco y descubrir tu rostro...
''Algún día le quitarás su casco y verás su rostro y descubrirás que ya le conocías y siempre estuvo luchando a tu lado; ese caballero de armadura blanca, que lleva en su cuerpo y en su alma las cicatrices de tantas batallas, pero siempre tiene una sonrisa para ti, la cual logras ver aun cuando lleva su casco puesto''
No hay comentarios:
Publicar un comentario